Cómo sobrevivir a la rajadura de una pieza bizcochada

Hiciste esa pieza que tanto te costó, pero lo lograste. Le haces todos los ajustes del caso. Con un poco de ansiedad esperás a que se seque. Después de una semana de idas y vueltas la metés al horno…. diez horas después abrís el horno tempranito y de repente chan!! Encontrás la pieza con una brutal rajadura.
Si sos de naturaleza volátil… como es mi caso, es casi seguro que la tirás a la basura o la molés con una masa y hacés un poco de catarsis… Por suerte mi mujer tiene la capacidad de dar segundas chances a las cosas y buscando por ahí y por allá, encontró una manera de sellar la grita, esmaltar y salvar la pieza.
Honestamente yo no estaba muy convencido pero la verdad que fue un éxito.

El procedimiento es el siguiente:
  1. Se mezcla un poco de arcilla (blanca o roja – según la pieza a restaurar ) con un poco de esmalte base. Podríamos decir que la proporción es de 50 y 50.
  2. Con eso se arma una amalgama y se cubre la grita.
  3. Luego se deja secar
  4. Finalmente se esmalta la pieza como se tenía pensado.
El paso a paso y el resultado final:

fix-pasos

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